sábado, 29 de octubre de 2016

Las Mujeres Son Coheredera De La Gracia De La Vida – Reflexión

madresHoy en todo el mundo las mujeres alzan su voz en reclamo a ser tratadas con toda la dignidad que ellas se merecen. En cada rincón del planeta y de distintas formas harán escuchar su pedido a toda la sociedad. Dios dejó sentada su posición en los escritos del Apóstol Pablo en su carta a la Iglesia de Efeso: “Amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado”.
Hoy se sabe mucho del maltrato que muchas mujeres están sufriendo de parte de muchos varones. Nosotros como fieles hijos de Dios debemos recoger aquella enseñanza de Pablo y ponerla en práctica a modo de obediencia.
En otra oportunidad el Apóstol Pablo, pero esa vez dirigiéndose a los hermanos de Colosas, afinó más el consejo proponiéndo “no ser ásperos con ellas”.
El hombre tiene que superar día a día su manera gentil y distinguida de dirigirse a su esposa, hija o cualquier mujer. Y como lo refirió el Apóstol Pedro hablándoles a los maridos: “igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas”.

Unámonos hoy a este clamor femenino y enseñemos a nuestros jóvenes y niños a tener un trato ejemplar al otro sexo, honrando y reconociendo todas las capacidades que las mujeres a diario nos muestran.
Fuente: www.gacetacristiana.com.ar 
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viernes, 28 de octubre de 2016

¿Cómo Podemos Triunfar En Nuestro Caminar Con Cristo?

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Leer: Mateo 14:22-36
Durante nuestra visita a la ciudad de Leipzig, Alemania, el guía señaló un monumento de Goethe, el autor de "Fausto".

La cabeza de la estatua está volteada hacia la universidad, mientras sus pies apuntan en dirección al bar cervecero Auerbach ¡Qué cuadro tan gráfico sobre cómo nuestras lealtades compiten! Cada uno de nosotros lucha con una lealtad en conflicto; amamos a Cristo, pero nos distraemos por la seducción de nuestra naturaleza pecaminosa interna, y por la presión de las circunstancias externas.

Estas voces que nos urgen, compiten para ganar nuestra alianza, y a veces sentimos que nuestra fe en Dios es poco poderosa para sobrellevar las tormentas. Un amigo mío, con una enfermedad rara, fue fiel a Cristo por muchos años, pero finalmente optó por lanzarse de cabeza a la rebelión del mundo, y antes de su muerte prematura, a causa del alcohol, dijo: "Sencillamente Dios me tentó más de lo que podía soportar".


¿Cómo podemos triunfar en nuestro caminar con Cristo? ¿Cómo podemos ir tras Él sin ser distraídos por el mundo, la carne y el diablo? ¿Cómo podemos seguirle con todo el corazón, al tiempo que lo hacemos con la cabeza y con los pies? ¿Cómo manejamos los temores que nos pueden hundir?

En Mateo 14:22-36, Cristo le enseñó a Pedro cómo sobrevivir a una tormenta. Si iba a ser un hombre fiel a pesar de la poderosa e inminente oposición, tendría que aprender el secreto de pararse firme en contra de los vientos.

 

Nuevamente el Maestro por excelencia, optó por emplear una experiencia común para enseñar una lección no común. Una tormenta en Galilea se tornaría en el prototipo de las tormentas de la vida. Cristo acababa de alimentar a 5.000 hombres (el número total de la multitud pudo haber sido entre 10.000 y 15.000 personas, incluyendo las mujeres y los niños), con cinco panes y dos peces. Como era de esperarse, la multitud estaba impresionada. ¿No sería maravilloso coronar como rey a un hombre así?

 

La multitud seguía a Cristo con la esperanza de que no se les escapara. Ellos lo lanzarían como candidato para ser rey mediante la aclamación, sin importar si a Él le interesaba el cargo o no. Ciertamente sería persuadido a aceptar esa honrosa posición con suficientes aclamaciones a su favor. Como sucedió con mucha frecuencia, Cristo los desmotivó escapándoseles. En Juan leemos: Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo (Jn. 6:15). Jesús no fue seducido por la alabanza. Con calma urgió a sus discípulos a entrar en la barca e ir delante de Él al otro lado mientras despedía a las multitudes. Deshizo los planes de los forjadores de reyes, y se escapó a las montañas de Galilea para orar. Quizá pasó allí sólo, unas siete u ocho horas en la presencia de su Padre celestial.


El corazón de nuestro Señor constantemente buscaba deleitarse en el compañerismo con el Padre, así como una brújula apunta al norte cuando no está obstruida. Él utilizaba cada oportunidad que tenía para comunicarse con Aquel quien le había enviado. Allí, en la cumbre, nuevamente la voluntad de su Padre se hizo clara, y la sumisión del Hijo se reafirmó. Él sabía que en esta oportunidad había sido enviado al mundo para ser Salvador, y no rey.

 

Aún mientras oraba, Jesús sabía que sus discípulos debían aprender a confiar en su presencia aunque estuviera físicamente ausente de ellos. Así como una madre pájaro empuja a sus polluelos del nido para que comiencen su propio vuelo, Cristo deseaba que los discípulos estuviesen solos en la tormenta venidera. Aunque se encontraran más allá de su visión física, estos hombres eran el centro de su cuidado y atención.


Estudie completamente el curso "Cincelado por la mano del Maestro". Una hermosa serie de lecciones del pastor Erwin Lutzer, sobre la vida de Pedro. Moldear nuestro carácter es siempre su prioridad. Las personas, circunstancias y luchas invisibles para otros dentro del corazón, se convierten en el cincel con el cual nos forma según su deseo. Dios en su amor quita todo lo que no sea semejante a Cristo.
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www.bbnbi.org


Si Dios Reina En Su Vida, Reinará En Su Familia

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Si Dios reina en tu vida, reinará en tu familia y todo cambiará en el hogar

1. Lectura Bíblica: Efesios 2.8-10
2. Meditación familiar:
Quienes conocen a Dios y siguen su dirección, tendrán paz espiritual, gozo y contentamiento. Para descubrir su propósito para nuestra vida, el primer paso es recibir a Jesucristo como Salvador personal. Es algo que no solo aplica a nuestra vida sino también a toda la familia.
Nuestra parte en la salvación es reconocer delante de Dios que hemos vivido en rebeldía contra Él porque queríamos hacer nuestra propia voluntad (Romanos 3.23). Al declarar nuestra convicción de que la muerte de Jesús pagó totalmente nuestra deuda por el pecado, tenemos que pedir el perdón de Dios.
Al reconocer a Jesucristo como Salvador personal y Señor, consagramos nuestra vida a Él (Romanos 10.9; Gálatas 2.20; 1 Juan 1.9). Puesto que Él tiene ahora el control, las órdenes a cumplir y la dirección vendrán de Él. Al llegar a formar parte de la familia de Dios, tenemos su Espíritu que nos ayuda a descubrir y cumplir el propósito de nuestro Padre celestial.
El propósito de Dios para sus hijos incluye la santificación, la mayordomía y el servicio. Y recuerde que usted como cabeza de hogar o esposa, tienen la enorme responsabilidad de unir sus hijos en intimidad con Dios. Si permite que tengan una buena relación con el Padre celestial, experimentarán cambios que se reflejarán en la vida de hogar.
Recuerde lo que enseñan las Escrituras: “Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo. Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” (Efesios 2:8-10. NTV)
La santificaciónse refiere al crecimiento continuo en santidad. El Espíritu Santo transformará, con nuestra cooperación, nuestro carácter para que lleguemos a parecernos más al del Señor.Mayordomía significa administrar el tiempo, los talentos y las bendiciones que Él nos ha dado. Y elservicio para el reino debe caracterizar nuestras vidas, así como caracterizó la vida del Señor Jesús (Mateo 20.28). Servimos a nuestro Padre celestial al ayudar obedientemente a otros.
¿Cómo aplica eso a mi familia?, se preguntará usted. Es una buena pregunta porque si usted como cabeza del hogar busca a Dios, y le permite que Él ocupe el primer lugar en su vida, Él hará algo especial en su existencia pero traerá cambios también en el entorno familiar. Los cambios llegarán para todos. Buscar con empeño la voluntad del Señor, afecta nuestro carácter, la manera en que invertimos nuestros recursos para su Reino, y cómo ayudamos a los demás.
Si no ha recibido a Jesucristo como su Señor y Salvador, le invitamos para que lo reciba hoy. No se arrepentirá.
3. Oración familiar:
“Amado Señor Jesús, te damos gracias porque siempre estás con nosotros. Si gobiernas en nuestro hogar, estamos llamados al crecimiento, a la victoria, a la unidad. Te pedimos que sigas ocupando el primer lugar en nuestra familia. Ayúdanos en el proceso de crecimiento en todas las áreas. En tus manos entregamos esta jornada de hoy. Amén”
4. Una Meta familiar para hoy:
Procuraré que mi familia tenga un acercamiento permanente con Dios

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez
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lunes, 24 de octubre de 2016

10 Cosas Que Debes Saber Acerca De La Ira De Dios

10-cosas-que-debes-saber-acerca-de-la-ira-de-dios-por-sam-stormsMuchos preferirían que solo hablásemos del amor y de la gracia de Dios. Pero separados de la realidad de la ira divina, ni el amor ni la gracia tienen mucho sentido. Veremos esto a medida que exploremos diez cosas que todo cristiano debería saber acerca de la ira de Dios.
(1) Algunos teólogos (que tienen muy poco de evangélicos) han argumentado que la doctrina o el concepto de la ira rebaja la dignidad de Dios.
C.H. Dodd, por ejemplo, habla en nombre de algunos cuando dice que la idea de la ira divina es arcaica, y que la terminología bíblica se refiere a no más que “un proceso inevitable de causa y efecto en un universo moral”. En otras palabras, para Dodd, la ira divina es una fuerza impersonal que opera en un universo moral, no un atributo personal o una disposición en el carácter mismo de Dios. La ira puede ser tanto ordenada como controlada por Dios, pero es evidente que no es parte de Él, como si lo son el amor, la misericordia, la bondad, etc.

(2) La oposición al concepto de la ira divina a menudo se debe a una mala interpretación de lo que esta ira realmente es.
La ira no es la pérdida de autocontrol ni un estallido irracional y caprichoso de enojo. La ira divina no debe ser considerada como un mal temperamento celestial o como que Dios está atacando a los que “le caen mal”.

(3) La ira divina es un justo antagonismo hacia todo lo que es impuro. 
Es la repulsión que surge del carácter mismo de Dios hacia todo lo que es una violación de la voluntad de Dios.

(4) Hay un sentido muy real en el que se puede hablar de la ira divina como una función del amor divino. 
La ira de Dios es su amor por la santidad, y la verdad, y la justicia. Es porque Dios ama apasionadamente la pureza, la paz, y la perfección que Él reacciona con ira hacia cualquier cosa y cualquier persona que los contamina. J.I. Packer explica:
”¿Podría un Dios que sintiese placer tanto con el mal como con el bien ser un buen Dios? Sería un Dios que no reaccione negativamente al mal en el mundo moralmente perfecto? Seguramente no. Por eso es precisamente que esta reacción adversa al mal es una parte necesaria de la perfección moral, y es lo que la Biblia tiene en mente cuando se habla de la ira de Dios” (El conocimiento del Dios santo).
Leon Morris está de acuerdo:
“Por lo tanto, a menos que le demos un contenido real a la ira de Dios, y a menos que sostengamos que los hombres realmente merecen que Dios vierta sobre ellos las dolorosas consecuencias de sus malas acciones, vaciaremos al perdón de Dios de su significado. Porque si no hay un justo castigo que merezcamos, Dios debería pasar por alto el pecado. Podemos pensar en el perdón como algo real solo cuando entendemos que el pecado nos ha puesto en la situación en que merecemos que Dios imponga sobre nosotros las más graves consecuencias, y es en dicha situación que sobreviene la gracia de Dios. Cuando la lógica de la situación demanda que Él tome medidas contra el pecador, pero Él toma medidas a favor, entonces, y sólo entonces, podemos hablar de la gracia. Pero no hay lugar para la gracia, si no hay ningún indicio de consecuencias nefastas merecidas por el pecado” (The Apostolic Preaching of the Cross).
(5) Un término bíblico común para la ira es thumos, una palabra derivada de thuo que originalmente significaba “un movimiento violento del aire, el agua, el suelo, los animales o los hombres” (TDNT, III: 167). 
Vino a significar esa rabia que te deja sin aliento, y que brota del cuerpo y espíritu de un hombre. Por lo tanto, thumos vino a significar ira apasionada, que surge y mengua rápidamente. Aparece dos veces en los escritos de Lucas, cinco veces en los de Pablo, una vez en Hebreos, y diez veces en Apocalipsis. Fuera de Apocalipsis, se utiliza para referirse específicamente a la ira de Dios una sola vez (Ro. 2:8). En Apocalipsis se refiere a la ira de Dios siete veces, seis de los cuales tienen la frase calificativa “de Dios” (14:10,19; 15:1,7; 16:1; 19:15).

(6) Una palabra más adecuada para describir la ira de Dios en el Nuevo Testamento es orge. 
Deriva de orgao, que implica “ir aumentando hasta lo máximo” de algo o “ir preparándose para descargar”. Así es que se le dio a orge el significado de una predisposición ya establecida, o una emoción que emerge de la naturaleza de Dios. Se dice, específicamente, que es “de Dios” en Juan 3:36 (de los labios de Jesús); Rom. 1:18; Ef. 5:6; Col. 3:6; Ap. 19:15. Leemos de la “ira del Cordero” en Ap. 6:16. Puedes ver también Ap. 6:17; 11:18; 14:10; 16:19.
Apocalipsis 19:15 es especialmente instructivo, donde Juan habla del “lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”, y donde “furor” es una traducción de thumos e “ira” es una traducción de orge.
(7) La ira está, incluso ahora en la actualidad, siendo manifestada y revelada por Dios.
Leemos en Romanos 1:18 que la ira de Dios “se revela” (tiempo presente). Hay varias formas de entender este verso. Esto pudiera ser un presente futuro, por lo cual se estaría refiriendo al juicio final. También pudiera ser posible que Pablo tenga en mente la enfermedad y los desastres de la vida terrenal. Dado el paralelo con versículo 17, se ha argumentado que, así como la justicia de Dios se revela en el evangelio, también sucede lo mismo con la ira de Dios (es decir, el evangelio es el anuncio tanto de la gracia como de la justicia, la misericordia y la ira). La explicación más probable es que la ira de Dios se revela en lo que se explica en Romanos 1:24-32. En otras palabras, “la ira de Dios es ahora visible en su abandono de la humanidad a sus maneras elegidas de pecado y todas sus consecuencias” (Moo, pág. 96).
“La ira que está siendo revelada”, escribe Cranfield, “no es una pesadilla de furia indiscriminada, sin control e irracional, sino que a la ira del Dios santo y misericordioso la suscita, y es dirigida en contra” de la impiedad de los hombres (el pecado es un ataque contra la majestuosidad de Dios) y su injusticia (el pecado es una violación de la voluntad de Dios) (pág. 111).
(8) La ira divina también se revelará en el futuro, como lo vemos en Ro. 5:9; Ef. 5:6; Col. 3:6; 2 Tes. 5:18-19; Ap. 20:11-12.

(9) Cuando visualizamos a Dios como lleno de ira contra el pecado y el mal, deberíamos entender esto como una expresión de su justicia.

Cuando hablamos de la justicia de Dios, tenemos en mente la idea de que Dios siempre actúa en perfecta conformidad y armonía con su propio carácter. Algunos sugieren que la justicia es, pues, sinónimo de rectitud moral. Todo lo que Dios es, dice, o hace, en virtud del hecho de que es Dios, es por lo tanto, recto, y justo. Lo que está bien o mal, es simplemente, y respectivamente, lo que Dios comanda o prohíbe. En otras palabras, Dios no hace algo, o lo ordena hacer, porque es lo correcto. Es lo correcto, porque es hecho u ordenado por Dios. La justicia o la rectitud o el bien no existen independientemente de Dios como una ley o regla o norma a la que Dios se adhiere o se conforma. Más bien, la justicia o la rectitud o el bien son simplemente el actuar y el hablar de Dios.

La justicia es, por lo tanto, lo que Dios está haciendo y hablando en conformidad con quien Él es. Decir que Dios es justo es decir que actúa y habla consistentemente con lo que su naturaleza recta y justa exige. Ser injusto es actuar y hablar de manera incompatible con lo que su naturaleza recta y justa demanda. Esto, por supuesto, es una contradicción. Sería afirmar que un Dios justo actúa injustamente. Por definición, es imposible.
(10) Cuando hablamos de la ira divina como una faceta de la justicia divina, nuestra principal preocupación es lo que se ha denominado la justicia retributiva de Dios, o aquello que la naturaleza de Dios le obliga a demandar de sus criaturas.

La justicia retributiva es aquella según la cual Dios nos paga a cada uno de nosotros lo que merecemos. Es aquella en la que Dios nos trata según nuestras culpas. La justicia retributiva es, pues, sinónimo de castigo. Esta es una manifestación necesaria de la reacción de Dios hacia el pecado y el mal. La justicia retributiva no es algo que Dios pueda elegir ejercer o no ejercer, como sería el caso de la misericordia, el amor, y la gracia. La justicia retributiva, es decir, el castigo por el pecado, es un asunto de deuda pendiente. Es algo que Dios no puede abstenerse de hacer sin violar la rectitud y justicia de su naturaleza y voluntad. El pecado debe ser castigado. Es malentender gravemente el cristianismo y la naturaleza del perdón el decir que los creyentes son aquellos cuya culpabilidad es revocada y cuyos pecados no son castigados. Nuestra culpa y nuestros pecados fueron totalmente imputados a nuestro sustituto, Jesús, quien sufrió la justicia retributiva en nuestro lugar.

Un excelente ejemplo de este principio se encuentra en el Salmo 103:10. La justicia retributiva es aquello en la naturaleza de Dios que le obliga a tratar con nosotros según nuestros pecados, y a que nos retribuya de acuerdo con nuestras iniquidades. Pero el Salmo 103:10 nos dice que Dios “no nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades”. En cambio, en el versículo 12, se nos dice que así “como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones”.

¿Significa esto, entonces, que Dios ha ignorado simplemente las rectas demandas de su naturaleza, o que haya desechado o dejado de lado los dictámenes de la justicia divina? Ciertamente no. Lee Romanos 3:21-26. Todo pecado es castigado, ya sea en la persona pecadora, o en su sustituto. La justicia retributiva de Dios fue satisfecha a nuestro favor, en la persona de Cristo, quien sufrió la medida completa del castigo que demandan la rectitud y la justicia de Dios. Esta es la razón por la que podemos declarar, con confianza, que Dios no nos ha tratado según nuestros pecados: es porque Él ha lidiado con Jesús de acuerdo a nuestros pecados. No nos pagará conforme a nuestros pecados, porque Jesús ha recibido esa paga por ellos, al ser castigado en nuestro lugar.

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La Pareja Perfecta No Te Completará – Reflexión

Resultado de imagen para La pareja perfecta no te completaráHay pocos malestares como el dolor de la soledad. Esa experiencia puede motivar a los solteros a obsesionarse por encontrar y mantener el cónyuge perfecto. A veces, incluso, lleva a la gente a terminar relaciones perfectamente saludables por temor a que pueda haber una elección más perfecta en algún lado.
A pesar de esto, aun las personas más relajadas de aquellos que están disponibles para el matrimonio deben luchar con el deseo de encontrar el cónyuge absolutamente perfecto.
El deseo es comprensible. Hay pocas decisiones en la vida que llevan el peso de un compromiso de pacto (Efesios 5:22-33). Si se hace correctamente, su matrimonio será una influencia dominante en sus decisiones durante la duración de su vida; a veces dando satisfacción sin igual y en otras ocasiones requiriendo sacrificio desgarrador. La mayoría nunca antes ha estado cerca de tomar una decisión tan a largo plazo y que altere la vida de esa manera, y por tanto quieren ser lo más diligente posible para tomar la decisión correcta.
Pero a veces se cruza el límite de meramente tratar de ser un buen pastor de nuestros corazones a activamente quitarle el control al Dios todopoderoso y digno de confianza. Un poco de la tentación del jardín puede ocurrir en nuestra propia vida (Génesis 3:1-7). ¿Es el plan de Dios realmente suficiente? ¿Realmente sabe Él lo que está haciendo? ¿Puede realmente lograrlo Él sin mí?
Una vez que entendemos nuestras motivaciones con mayor claridad, podemos llevarlas al trono de la gracia con mayor rapidez. Nuestros corazones no pueden dejar de estar inquietos sobre este tema, ya que lleva implicaciones de peso; sin embargo, nuestros corazones pueden encontrar verdadero descanso en el amor, la sabiduría, y el poder de un Dios de gracia (Juan 14:27).

Evalúa tus expectativas

Las motivaciones son una cosa, las expectativas son otra. Si usted preguntara a la mayoría de la gente, ellos afirmarían que no hay tal cosa como un cónyuge perfecto. Sin embargo, apuesto a que la mayoría de esas mismas personas probablemente afirmarían la teoría del “perfecto-para-mí” en cuanto a selección de cónyuge. Esa es la idea de que hay alguna persona perfecta en algún lugar del planeta, y si tan solo la encontraran, los dos serían perfectamente felices juntos. Sus intereses, fortalezas, y deficiencias se mezclarían en una perfecta armonía relacional.
Desengañémonos de esa expectativa. No hay ninguna persona perfecta en esta tierra esperando por ti. Encuentra a un potencial esposo(a) y yo te mostraré a un pecador, porque todos somos pecadores. Y no hay ninguna coincidencia o mezcla de pecados que lleven a una perfecta bienaventuranza, porque eso no es lo que el pecado hace. El pecado es egoísta, engañoso, y hambriento de poder. Los matrimonios nos obligan a sacrificarnos, ser honestos, y estar dispuestos a servir. Tu cónyuge te puede complementar, pero él (o ella) nunca te completará. Ese es el trabajo de Cristo.
Cuando yo estoy evaluando las parejas en el asesoramiento prematrimonial, busco tres componentes: el carácter, la química, y la compatibilidad.

1. Carácter

El carácter es el área que me permite saber que dos personas valoran las mismas cosas. Con el fin de ser capaz de tener una relación sana a largo plazo la pareja debe ser capaz de generar confianza. Como mi amigo y ex profesor Dr. Jim Hurley diría, “la confianza viene de repetidos actos de confiabilidad”. En consecuencia, yo pregunto, ¿ambas partes tienen la misma idea de lo que significa comportarse de un modo digno de confianza?
No me malinterpreten, sin duda hay espacio para las diferencias de opinión en todas las relaciones, incluso las diferencias de prioridad, pero esto se trata de los compromisos fundamentales y la cosmovisión. Es por esto que Pablo advierte en contra de ser “yugo desigual”, porque es muy difícil hacer que una relación funcione cuando no podemos estar de acuerdo en lo que es correcto o incorrecto. Como cristianos, debemos destacar aquí. Nuestra moralidad no se basa en nuestros instintos, sino en la palabra de Dios inmutable. Tenemos un fundamento inquebrantable que marca claramente lo que es el comportamiento cristiano aceptable y lo que no es (Romanos 13: 8-10).

2. Química

La química es el área que me permite saber que dos personas realmente se atraen mutuamente. Hay situaciones comunes en la consejería; problemas que escucho una y otra vez. Uno de ellos es cuando uno de los cónyuges no se siente atraído por el otro. Esto puede suceder por una variedad de razones, pero la más común que he encontrado es que la gente ha tratado de luchar contra la tendencia en la sociedad que las relaciones son casi exclusivamente por la apariencia y la lujuria, por lo que han caído en la mentira contraria, que las apariencias no importa en lo absoluto.
La química no es solo atracción física, es también atracción emocional. ¿Se encuentran cómodos estas personas uno con el otro? ¿Se ríen juntos? ¿Parece que desean verse mutuamente? La química genuina es la plataforma sobre la cual surge el enamoramiento, y debe permanecer una vez el enamoramiento ha comenzado a disminuir.
Sin la química, la gente a menudo se encuentra compartiendo su vida con un compañero de cuarto, no un cónyuge. Lo bueno de la química es que puede ser cultivada en el tiempo. Atracción puede, y de hecho crece; con el tiempo, se puede ir de cenizas humeantes a fuego abierto.

3. Compatibilidad

La compatibilidad es el área que me permite saber que dos personas son capaces de trabajar bien en equipo. El carácter y la química pueden ser ambos altos, pero si una pareja no funciona bien trabajando juntos como un equipo, el camino será largo y difícil. Las parejas a menudo se sienten atraídos el uno al otro en base a las fortalezas opuestas. El viejo dicho es cierto, “los opuestos se atraen”.
Los gastadores casan con los ahorradores, los introvertidos se casan con los extrovertidos; los pensadores blanco y negro se casan con pensadores en escala de grises; la lista es casi interminable. Lo que estoy buscando es si la pareja se apoya en estas diferencias o lucha contra ellas. Mientras que con el carácter estoy buscando la unidad, con la compatibilidad busco diversidad. La diversidad puede ser una área increíble de fortaleza, pero solo si la pareja tiene los medios para apreciar la competencia del otro mientras se trabaja en nuestra propia incompetencia.
Debemos ser diligentes en asegurarnos de que estamos bien acoplados antes de caminar por el pasillo de bodas. Debemos entender nuestras motivaciones, debemos establecer estándares y expectativas fundamentadas en la Biblia, y debemos discernir cuidadosamente. Sin embargo, nuestra esperanza no está en encontrar al cónyuge perfecto sino en descansar en el Salvador perfecto. No es mi matrimonio lo que me va a completar, sino Cristo.
Escrito por. Josh Squires
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viernes, 21 de octubre de 2016

Consejos prácticos para una positiva crianza de los hijos

CrianzaTener hijos puede ser una de las experiencias más maravillosas—pero también puede seralgo frustrante. ¿Cómo podemos incrementar lo maravilloso—y rebajar la frustración?

Desde planear y prepararse para la llegada de un bebé, hasta la primera vez en que uno alza esa nueva vida tan preciosa entre sus brazos—¡es difícil describir con palabras los sentimientos que tenemos cuando comenzamos una familia!
Luego comienza el proceso de llevar a ese pequeño que depende de usted para todas sus necesidades e irle ayudando a desarrollarse para que llegue a ser independiente, con buenos modales y un miembro productivo de la sociedad. Es una labor exigente, y hay varios obstáculos a lo largo del camino.
Sin importar en qué momento esté de su carrera como padre—bien sea como padres por primera vez o abuelos experimentados—virtualmente todos sienten que perdemos mucho tiempo cuando estamos criando niños. Esta sección ha sido escrita para aquellos momentos en que una perspectiva fresca o las palabras experimentadas de padres veteranos pueden proveerle la percepción que necesita.
El mundo está cambiando rápidamente, pero las necesidades básicas de los niños, desde su infancia hasta la juventud, continúan siendo iguales. Poder satisfacer estas necesidades físicas, mentales, sociales, emocionales y espirituales, es tan importante ahora como siempre lo ha sido.
El salmista comparó los hijos con flechas en la aljaba del arquero, diciendo que “bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos” (Salmo 127:5). Lo invitamos a que explore estas experiencias y lecciones en esta sección de tal forma que su experiencia en la crianza de los hijos pueda ser más feliz—¡y menos frustrante!
Crianza

Fuente : vidaesperanzayverdad.org


sábado, 8 de octubre de 2016

Las Bienaventuranzas de los Matrimonios Cristianos


Bienaventurados son los que aman a su cónyuge más que a ninguna otra persona en el mundo y que alegremente cumplen su promesa matrimonial de fidelidad y de ayuda mutua por ambas partes…

 

Bienaventurados son el esposo y la esposa que continúan afectuosos, considerados y amantes después que las campanas nupciales han dejado de sonar.

 

Bienaventurados son el esposo y la esposa que son tan condescendientes y corteses el uno con el otro como son con sus amigos.

Bienaventurados son aquellos que tienen un sentido de humor, porque este atributo será un medio disponible para absorber el impacto de los embates de la vida.

Bienaventurados son los matrimonios que se abstienen del uso de bebidas alcohólicas.

Bienaventurados son los que aman a su cónyuge más que a ninguna otra persona en el mundo y que alegremente cumplen su promesa matrimonial de fidelidad y de ayuda mutua por ambas partes.
Bienaventurados son los que llegan a ser padres, porque los hijos son la herencia de El Señor.

Bienaventurados son aquellos que dan gracias a Dios por el alimento antes de participar de él y que separan algún tiempo cada día para la lectura de la Biblia y la oración.

Bienaventurados son aquellos cónyuges que nunca se hablan uno al otro en voz alta y que hacen de su hogar un sitio donde nunca se oye una palabra desalentadora.

Bienaventurada es la pareja que tiene una comprensión completa de los asuntos financieros y que delinea un plan de sociedad con el dinero que recibe.
Bienaventurados son el esposo y la esposa que fielmente asisten a los cultos de adoración de la iglesia y que trabajan juntos en la iglesia para el entendimiento del Reino de Cristo

Fuente: diariocristiano.org

miércoles, 5 de octubre de 2016

50 Preguntas Que Hacer A Una Persona Si Realmente Quieres Conocerla

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Profundas, imaginativas, trascendentales o superficiales; aquí tienes una relación de 50 preguntas que te permitirán conocer mejor a otra persona.

50 preguntas para conocer mejor a alguien

1 . ¿Qué cosa te ha sucedido que te haya hecho más fuerte?
2 . ¿Qué cosa que te haya pasado ha hecho sentirte débil?
3 . ¿En qué lugar te sientes tú mismo/a?
4 . ¿Cuál es tu lugar favorito para escaparte?
5 . ¿Quién crees que ha tenido mayor influencia sobre el tipo de persona que eres hoy?
6 . Si pudieras cambiar algo de ti mismo, ¿qué sería?
7 . Si solo te quedara un día de vida, ¿qué harías primero?
8 . ¿A qué década sientes que perteneces?
9 . ¿A qué miembro de tu familia te sientes más unido? ¿Por qué?
10 . ¿Quién es la persona que mejor te conoce?
11 . ¿Qué cualidad es la que más te gusta de tu mejor amigo/a?
12 . Cuando eras pequeño, ¿qué te hubiera gustado ser de mayor?
13 . Si pudieras convertirte en un personaje de ficción (libro, obra de teatro, película…) ¿quién serías?
14 . ¿Aceptas fácilmente cumplidos o los odias?
15 . ¿Consideras que tu mejor atributo es algo físico o sobre tu personalidad?
16 . ¿Qué parte tu físico te gusta más?
17 . ¿Qué cualidad no física te gusta más de ti?
18 . ¿Crees en el amor a primera vista?
19 . ¿Crees en las almas gemelas?
20 . ¿Crees en los horóscopos? ¿Cuánto?
21 . ¿Alguna vez has estado enamorado/a? ¿Cuántas veces?
22 . ¿Qué hace que te enamores de alguien?
23 . ¿Qué significa para ti ser vulnerable? ¿qué te hace serlo?
24 . ¿Qué te daría miedo preguntar al sexo opuesto, pero realmente quieres saber?
25 . Si pudieras cambiar de sexo por un día, ¿qué sería la primera cosa que harías?
26 . ¿Qué te parece más atractivo de cada sexo?
27 . ¿Qué cosa te gustaría aprender?
28 . ¿Hay algo que nunca hayas hecho y siempre hayas querido hacer?
29 . ¿Por qué no lo has hecho todavía?
30 . Si el dinero no importara, ¿cuál sería tu trabajo ideal?
31 . Si hoy tuvieras el día libre en le trabajo, ¿qué harías?
32 . ¿Cuál fue la última cosa que te hizo llorar?
33 . ¿Cuál fue la última cosa que te hizo reír?
34 . ¿Cuál es tu mejor recuerdo?
35 . ¿Qué fue lo último que consiguió avergonzarte de verdad?
36 . ¿Cuál es tu mayor temor?
37 . ¿Tienes algún remordimiento? ¿Cuál es el más grande?
38 . ¿Has incumplido alguna vez la ley? Si aún no lo has hecho, ¿cuál te gustaría transgredir?
39 . ¿Cuál es la mayor locura que hayas hecho nunca?
40 . ¿Has hablado alguna vez con un extraño?
41 . ¿Le dirías a un extraño que tiene papel higiénico colgando de su zapato? ¿que tiene algo entre los dientes? (O cualquier otra cosa embarazosa que pueda avergonzarle en público)
42 . ¿Cuál es tu broma o chiste favorito?
43 . ¿Perros o gatos?
44 . Si pudieras ser un animal, ¿cuál serías?
45 . ¿Con qué espectáculo, película o libro te da vergüenza admitir que disfrutaste?
46 . ¿Cómo crees que tus padres te describirían cuando eras niño?
47 . Si pudieras volver a cualquier edad o instante de tu vida, ¿cuál sería?
48 . ¿Crees en algo en lo que no crea la gente que tú conoces? ¿Qué es?
49 . ¿Qué cosa dirías que te hace único/a respecto a otras personas?
50 . ¿Qué crees que falta en tu vida?

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