viernes, 11 de noviembre de 2016

Dios Restaura Un Matrimonio En Crisis - Reflexión


En Dios toda situación de crisis matrimonial encuentra solución

1.- Lectura Bíblica: 1 Corintios 13:4-7; Efesios 5:23-26
2.- Meditación familiar:

El día que Marcela decidió no enfrentarse con su marido, sino guardar silencio hasta que pasara su molestia, la relación dejó de ser tirante y se dieron los primeros pasos para lograr el entendimiento de pareja.
“Reconozco que antes reaccionaba ante la primera provocación de mi marido. Ahora las cosas son diferentes. Espero que me pase la rabia y ahí es cuando procuro el diálogo”, dijo cuando se le preguntó el secreto para recobrar la armonía.
Admitió que debió pedirle a Dios, una y otra vez, que le permitiera perdonar a su esposo y que trajera sanidad a su alma. “Fue el comienzo de una nueva vida”, explica.
El apóstol Pablo escribió una hermosa definición del amor verdadero, que debe primar en el matrimonio y en el conjunto de nuestras relaciones interpersonales:

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. (1 Corintios 13:4-7).


Pese a ello, si colocamos la mano en nuestro corazón para hacer una evaluación honesta, descubriremos que no cumplimos ni la mínima parte de los postulados descritos por el gran misionero del primer siglo. Nos hace falta mucho, porque generalmente prevalece el orgullo. Se convierte en el principal enemigo de la relación de pareja.

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