miércoles, 27 de abril de 2016

En Vida Siempre Hay Un Día A La Vez

Dios es un Padre poderoso que hace lo inimaginable y, aparentemente, imposible por bendecir a sus hijos de acuerdo a su obediencia y fe.
Tal es el ejemplo que nos da Elías cuando Dios le dice que debe ir al arroyo de Querit donde, aparentemente, no había nada y tampoco conocía a alguien que pudiera acogerlo, pero confió en la palabra que Dios le dio cuando  le dijo que los cuervos le darían de comer;  y así fue, las aves le dieron de comer todos los días, no le faltaba nada porque estaba siendo cuidado por Dios a través de su naturaleza. En esta historia de la vida real, Elías era un hombre que buscaba el reino de Dios y se ve cómo Él dispone las cosas para que no le falte alimento a su siervo, utilizando incluso animales. (1Reyes 17:1-9)
Muchos de nosotros aún vivimos desconfiados y creemos que un cambio, un traslado o un nuevo comienzo, ya sea en otro trabajo, en una nueva relación, emprendiendo un negocio diferente o mudándose a otra ciudad, podría ser algo arriesgado y es así pero también dejamos que el temor inunde nuestra vida y no nos deje creer.
Cuando piensas que las cosas van hacia el fracaso, sin haber comenzado la carrera o la lucha, no te será posible avanzar. Todos tus planes sólo podrán funcionar si permites que Dios tome el control de tus pasos.
No temas de lo que pueda venir, al contrario, disfruta de lo que vaya pasando en tu día a día; como dice la Palabra de Dios, cada día tiene su propio afán y si vivimos temerosos de lo que pueda ocurrir, jamás podrás comenzar algo ni cambiaremos de vida.
Dios te dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” Mateo 6:33-34 (RVR-1960)
Busca en Dios aquello que necesitas para tener seguridad, aumentar tu fe, y las fuerzas para vivir cada día a la vez, confía en la mano de Dios.

No dejes de vivir por pensar en lo superficial, vive y disfruta de lo que Dios te está dando, Él siempre tiene algo bueno para darte y usa lo que menos imaginas para suplir tus necesidades.

lunes, 14 de marzo de 2016

Los Requisitos De Una Influencia Piadosa - Reflexión

Las empresas gastan millones de dólares para influenciar al público. Pero junto con el dinero, hay también muchas ideas y estrategias en cuanto al diseño de campañas publicitarias y de eventos que puedan captar el interés de la gente.
Como creyentes, estamos involucrados en una tarea mucho más importante: la de conquistar los corazones con la verdad del evangelio por medio de nuestra influencia. Si queremos influir positivamente en los demás, necesitamos dar testimonio fiel de Dios delante de las personas.
Tener una convicción fuerte acerca de la Palabra de Dios es la base de la buena influencia espiritual; debemos creer que la Biblia es veraz y practicar sus enseñanzas diariamente. En la lectura de hoy, Daniel y sus amigos rechazaron la comida y el vino del rey, porque la Palabra les decía que no comieran nada que hubiera sido ofrecido a los ídolos, una práctica común en ese tiempo (Éx 34.15). ¡Daniel se puso a sí y a sus amigos en peligro de muerte por un asunto de comida! Pero procedió de tal manera pues sabía que el Padre celestial quería que obedeciera la Palabra, costara lo que costara.
Si queremos influenciar a otros, debemos ser fieles a nuestras convicciones. La vida de un creyente es, a menudo, el único ejemplo de principios bíblicos que otras personas verán. Por tanto, como Daniel, debemos disponer nuestra mente para obedecer a Dios, sin importar las circunstancias. Y como sucedió con las personas que estaban dentro en la esfera de influencia de Daniel, aquellos a quienes usted toque verán las buenas obras hechas para el Señor por usted, y lo glorificarán a Él (Mt 5.16).
Biblia en un año: Josué 13-15

Fuente: www.encontacto.org

domingo, 13 de marzo de 2016

El Cesto Que Carga Un Niño - Reflexión

Un hombre realizaba sus compras acompañado de su hijo pequeño. El niño llevaba un cesto grande y el padre iba llenándolo con un artículo tras otro. Ponía latas de conserva, azúcar, harina, carne, etc.
Una mujer que los observaba desde atrás y dijo en voz baja:
– Ésta es una carga muy pesada para un niño como tú, ¿no es así?
El chico se dio la vuelta mirando hacia ella un poco sorprendido. Entonces, con una sonrisa, contestó:
– ¡Oh, no se preocupe, mi padre sabe muy bien cuánto puedo llevar!.


En muchas oportunidades creemos que las circunstancias terminarán con nosotros, que el peso que llevamos finalmente nos aplastará, que no hay manera de seguir adelante. Sin embargo, Dios nunca nos dará un peso mayor al que podemos llevar.
Al igual que ese niño, debemos caminar confiados en que nuestro Padre sabe hasta dónde podemos soportar y permanece junto a nosotros para ayudarnos y fortalecernos.
“No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa”. Isaías 41:10 (NTV)

Los problemas por los que atravesamos sirven para fortalecer nuestra fe, para formar nuestro carácter y prepararnos para los planes que Dios tiene para nosotros. Y aunque las circunstancias se vean adversas, nuestro Padre siempre nos va a sostener y nos llevará más allá de lo que podemos imaginar.
Cuando la adversidad se presente en tu vida y empieces a creer que no puedes más o cuando la gente llegue hasta ti para desalentarte con sus comentarios, sonríe y has la misma afirmación del niño: Mi Padre sabe muy bien cuánto puedo llevar.
No desmayes, Dios es tu ayudador y nunca te abandonará.



Los Conflictos Internos Me Afecta

Muchas personas quieren hacer el bien, pero no pueden hacerlo, aún más. No saben cómo hacerlo. El Apóstol Pablo, hombre estudiado buscaba perfección y no la encontraba, llego aborrecer a sí mismo, hacia las cosas que él no quería, exclamo en su desesperación: “Miserable hombre de mí, quien me liberara del cuerpo de esta muerte

Él estaba reconociendo en esta expresión del libro de Romanos 7:24, que lo arropaba la muerte, que ese cuerpo de muerte no le dejaba ser dueño absoluto de su voluntad y de sus acciones, el bien estaba con él, pero no reconocía que el querer hacerlo no estaba en su control, que tragedia, descubrió que en su cuerpo operaba la ley del pecado y la muerte, usurpando su existencia real, no era dueño de su vida, en sus acciones, no entendía a veces porque en actuaba hacia lo que no quería.

Esta ley del pecado y la muerte empezó a operar cuando Adán y Eva pecaron en el huerto árbol del Edén, desobedeciendo a Dios decretó maldición para la tierra por el pecado de ellos.

Como hijos de Dios, creados por él a su imagen y semejanza, tenían un cuerpo celestial o vestiduras blancas que cambiaron al desobedecer, por cuerpos y vestidos mortales. El miedo y la ira se apoderaron de ellos y la tragedia, el pecado y la muerte reinó en el mundo, y vino la condenación a la humanidad.


No se desanime, Dios prometió salvar tu humanidad.

Millones de seres humanos están pasando por lo que el Apóstol Pablo pasó, hombres borrachos, homosexuales, etc. Aborrecen lo que hacen, quisieran cambiar pero no pueden, aún más, no tienen conocimiento para hacerlo. Mucha gente en las cárceles el 99% está arrepentida de lo que hizo y en la calle el miedo, la angustia, la falta de dirección, está matando a la gente, accidentes, enfermedades, etc.

Jesucristo anuncio que esto vendría para el año 2000, final de generación. El apóstol oyó la voz de Jesús. “Mis ovejas oyen mi voz y me conocen nadie me las va arrebatar”.

“De tal manera amo dios al mundo que ha envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en el creyere, no se pierda más tenga vida eterna”. Juan 3:16. “Nos prometió un Salvador” Mateo 1:21. “Que nos librará de la condenación” Romanos 8:1. Ahora, pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne más conforme al Espíritu.

Toda la ley y decreto de muerte fue anulado a través del cuerpo y la sangre de Jesucristo clavado en la cruz. Colosenses 2:14-15. “Nuestros cuerpos fueron restituidos, y somos nuevas criaturas y lavados nuestros pecados por la sangre de Jesucristo”.

Jesús te dice “el que viene a mí, no le echa fuera. He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre yo entraré a él, cenaré con él, y mi padre y yo haremos morada en él” Apocalipsis 3:20.

Solo Cristo puede librarnos del cuerpo de esta muerte, Cristo venció en la Cruz del Calvario, y resucitó. No luches solo, Dios te quiere ayudar, ya el obtuvo la victoria, ya él ganó la batalla, recibe a Cristo como tu salvador personal y deja que luche por ti, Cristo te Ama.

Usted Sabe Como “Crecer A Partir De La Adversidad”

Y en este año que iniciamos, quisiera invitarle a que medite, cómo se encuentra esta capacidad en usted? Tal vez al cierre del año 2016, usted experimentó alguna “pérdida” emocional. Llámese a ésta, pérdida de seguridad, de felicidad o de paz, que es una de las condiciones emocionales más tratadas en psicoterapia. Si es así y usted inicia este año con un sentimiento de desesperanza, dolor, enojo, frustración, entre otros; permítame decirle que la solución está en usted. Esta capacidad, la resiliencia, depende básicamente del contenido de los pensamientos que tenga el individuo, es decir, que para que una persona se recupere de un trauma emocional es imprescindible una disposición positiva de sus pensamientos, ésto debido a que los mismos determinan nuestras emociones y conductas. Porque además de superar la afección emocional o trauma podemos reconstruir nuestra vida a partir de esa experiencia y aprender de ella, como personalmente le digo a mis pacientes: “ya que viviste una experiencia tan dolorosa y fue tan difícil enfrentarla, podes hacer que valga tal pena, aprendiendo de ella”. Y realmente es así, podría pensar, ya que me tocó vivirlo puedo tomar dos caminos: uno es, abrazar ese dolor y permitirle que me controle y dirija mi vida, es decir, decidirme por lo negativo; o bien escoger el camino constructivo y aunque pueda parecer imposible, reinventar mi historia de vida a partir de ese suceso y desarrollar una actitud optimista en función, claro está, de mi mismo, de mi beneficio. Ya que, en nuestra vida, todo son decisiones, por ejemplo, yo puedo decidir perdonar, puedo decidir amar y hasta puedo decidir ser feliz, así también puedo decidir ser optimista ante una condición dolorosa emocionalmente.
¿Y cómo se puede lograr esta actitud? 
En primer lugar, desarrolle conciencia del contenido de sus pensamientos, sorpréndase analizando qué está pensando? Sí, qué tipo de pensamientos imperan en su mente? Los que le benefician o le afectan? Estos pensamientos le brindan paz o, por el contrario, se la están robando? En qué le puede ayudar pensar en contra de los demás y/o de usted mismo?

En segundo término, si después de detectar sus pensamientos se da cuenta que tienden a ser muy negativos, entonces desplace estos pensamientos por otros que sean efectivos, que lo estimulen a mejorar y vale aclarar, que sean realistas, es decir, que ayuden a su conciencia a percibir que son realizables. Por ejemplo, si yo estoy en medio de una pérdida familiar, y trato de ayudarme pensando “Todo está bien” realmente eso no es cierto, porque estoy sintiendo dolor y no estoy bien; pero, sí podría decirme a mí mismo que “voy a estar bien” y es cierto, porque en algún momento ya estaré mejor y mi duelo lo habré asimilado. Otro ejemplo es con las relaciones, si alguien me ofendió de alguna forma y yo me siento dolido, si estoy pensando mal de esa persona o estoy constantemente recordando la ofensa, debería analizar si eso me ayuda? Evidentemente eso no me está beneficiando, entonces lo ideal sería desviar mi pensamiento en otra cosa y podría decirme “Esto me hace daño y no quiero hacerlo, así que pensaré en mi… mascota, trabajo, paseo, etc.” Y así le resto importancia y atención a algo que en un determinado momento asimilaré, ya sea perdonando a esa persona y/o aceptando la situación.


Como tercer punto, al generar conciencia de que debe pensar de forma positiva en todo momento y que estos pensamientos pueden dirigir su vida y la pueden determinar, le invito a que los exprese verbalmente también, que usted mismo se escuche diciéndose frases o palabras de ánimo, de reconocimiento; y practíquelo, una y otra vez, hasta que sea un hábito en su vida. Toda conducta que se practique por un mínimo de 4 semanas, o sea, 28 días, se puede convertir en hábito, pasa a ser parte de su estilo de vida. 

En cuarto lugar, dese un tiempo o espacio para ser creativo, sueñe despierto, qué ilusiones tiene? y si no tiene cuáles podría tener? Tiene metas? Desarrolle metas a corto plazo reales y a largo plazo ideales; ésto crea un espacio en su mente para la creatividad y espontaneidad. Sea consciente que no siempre podemos controlarlo todo y al estimular la espontaneidad experimenta que, aunque no se planeen, a veces, las cosas se pueden disfrutar y valorar. 

Y finalmente, le comparto que, otro factor beneficioso en el tema de la Resiliencia es la Fe, ésta le puede ayudar a sentir y experimentar la Esperanza, de que cuando usted mismo piense que tal vez ya no tenga fuerza emocional e incluso física para continuar, el sentirse acompañado de un Ser Supremo que, no solo lo acompaña, sino que también puede intervenir favorablemente en su vida, eso lo levanta.
Anna Forés escribió: “El proceso resiliente es parecido a la creación de una perla dentro de una ostra. Cuando un granito de arena entra en su interior y la agrede, la ostra segrega nácar para defenderse y, como resultado, crea una joya brillante y preciosa”. Y exactamente ese puede ser nuestro resultado, a pesar de ese dolor, podemos reinventarnos y obtener una versión mejorada de nosotros mismos.

Fuentes:  D’familia-Enfoque a la Familia Alajuela